Poda
Por el equipo de El Jardinero·Poda·6 min de lectura
Una vez dominada la poda básica, vale la pena afinar la técnica: no todos los rosales se podan igual. Distinguir el tipo de rosal y su hábito de crecimiento permite obtener lo mejor de cada planta.
Este es el paso que separa un rosal correcto de uno espectacular.
El ángulo del corte, la altura a la que se poda y cuántas yemas se dejan influyen directamente en la cantidad y calidad de flores. En rosales vigorosos se puede podar más; en los débiles, conviene ser conservador.
Muchos rosales están injertados sobre un patrón. Los brotes que nacen por debajo del injerto (chupones) deben eliminarse desde la base, o terminarán dominando la planta a costa de la variedad que usted quiere.
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