Suelo
Por el equipo de El Jardinero·Suelo·5 min de lectura
El pH del suelo —su grado de acidez o alcalinidad— es uno de esos factores invisibles que lo condicionan todo. De él depende que las plantas puedan absorber o no los nutrientes disponibles.
Un suelo con el pH equivocado hace que la fertilización sea inútil.
Aunque el suelo tenga nutrientes, si el pH no es el adecuado las plantas no pueden aprovecharlos. Muchos problemas de hojas amarillas o crecimiento pobre se deben, en realidad, a un pH desajustado.
Corregir el pH debe hacerse gradualmente y según la necesidad real del suelo y las plantas. Un manejo profesional evita excesos y logra que cada especie encuentre su condición ideal.
Nuestro equipo cuida, diseña y renueva su jardín. Cuéntenos qué necesita y le respondemos el mismo día.